El silencio de la pluma

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@escritoracarolinejunkers
 

En el fondo, todo lector auténtico es también amigo de los libros.
El que sabe acoger y amar un libro con el corazón, quiere volver a leerlo, poseerlo y saber que siempre está a su alcance.
Hay lectores que son capaces de devorar un libro cada día, y para éstos la biblioteca pública es al fin la fuente adecuada, es como hacer amigos y enriquecer su vida, son tesoros y caprichos que te rodean.
Para el buen lector, leer un libro significa aprender a conocer la manera de ser y pensar de una persona extraña, la conoces, tratas de comprenderla y quizás se convierta en tu amigo.
Cuando leemos, no conocemos solamente un pequeño círculo de personas y hechos, sino sobre todo al escritor, su manera de vivir y ver, su aspecto interior, el ritmo de sus pensamientos y de su lenguaje.
El que quedó cautivado un día por un libro, el que logró establecer una relación con él, para esa persona empieza a surtir verdaderamente efecto el libro.
Por ese motigo el lector no se desprenderá de él, no lo olvidará, sino que lo conservará, y volverá a leer y vivir en sus páginas tantas veces por desee.